Confidencias
Cada vez que hay luna llena, como anoche, no puedo evitar acordarme de él y de aquella extraña historia que vivimos hará unos siete años, que no llegó siquiera a ser historia y que, sin embargo, es una de mis historias con mayúsculas.
Esta entrada fué posteada el Febrero 23, 2008 a las 7:50 pm y está archivado bajo yo. Puedes seguir las respuestas de esta entrada a través de sindicación RSS 2.0.
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Febrero 25, 2008 a las 10:53 pm
Me ha encantado realmente eso de… una historia que no llegó siquiera a ser historia y que, sin embargo es una de mis historias con mayúsculas.
Nunca unas palabras aparentemente contradictorias tuvieron para mí tanto sentido, de verdad.
Supongo que es lo que tiene la luna llena… siempre hace de las suyas.