Panem et circenses
Junio 30, 2008Yo también vibré ayer con la selección, apreté los puños, me subí a la silla cada vez que nos acercábamos a la portería alemana, chillé, aplaudí y disfruté como una enana viendo el partido. Pero ya está. Es un simple partido de fútbol de una competición europea… España ha ganado con una selección joven y con garra que juega un fútbol que enamora. ¡Pues qué bien!
Me desconcierta e irrita la cobertura mediática de los dos últimos días; parece que nada más haya ocurrido ni en España ni en el globo; la des-información gira en torno a esa copa y a los 21jugadores, imposible intentar hablar o preguntar acerca de cualquier otra cosa. Y cientos de miles de personas apasionadas por un mismo ideal… medio millón de almas en las calles de Madrid en el instante en que escribo estas líneas… ¡Dios! ¡Es indignante! ¿por qué esos cientos de miles de personas no se movilizan y paralizan el país como lo han hecho estos últimos días por las causas que verdaderamente importan? Camacho afirmaba ayer en la retransmisión de la entrega de la Copa que “cosas como estas hacen que te salga lo humano que llevas dentro”… ¿Qué entenderá este hombre que significa ser “ser humano”?
Y mientras la selección celebra el triunfo en Colón, sigue sin desarrollarse la vacuna contra la malaria por inactividad de las farmaceúticas, España sigue vendiendo armas a países en conflicto, exportando muerte; 27.000 personas están condenadas a muerte en el mundo y Darfur agoniza con más de 2.500.000 desplazados y 300.000 cadáveres a sus espaldas… y ninguna manifestación, iniciativa o campaña que se promueva por cualquiera de estas causas, escogidas al azar de entre las que azotan el planeta en este instante, sumará tantos apoyos como anoche la selección española de fútbol, ni conmoverá tantos corazones como el gol de Torres, ni unirá las fuerzas de los ciudadanos como un “campeones, oe, oe”.
¿Qué les hace falta a estas realidades para sacar ”lo humano” que llevamos dentro? ¿Qué está fallando?









